Boletín Oficial de la Junta de Andalucía - Histórico del BOJA Boletín número 73 de 17/04/2026

3. Otras disposiciones

Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural

Resolución de 10 de abril de 2026, de la Dirección General de la Producción Agrícola y Ganadera, por la que se hace pública la declaración de existencia de la plaga Thrips parvispinus y se establecen medidas fitosanitarias obligatorias y recomendadas para su control en la Comunidad Autónoma de Andalucía.

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Thrips parvispinus Karny (Thysanoptera: Thripidae), conocido como trips del tabaco, es una plaga invasora de creciente importancia mundial que afecta a un amplio rango de cultivos, incluyendo ornamentales, frutales y hortalizas. Originaria del sudeste asiático, su expansión durante las últimas décadas ha sido constante, con registros recientes en África, América y Europa. En el continente europeo, el pimiento (Capsicum annuum L.) ha sido identificado como uno de sus principales hospedadores.

En Andalucía, T. parvispinus se detectó por primera vez en 2017 en plantas ornamentales en la provincia de Granada. Posteriormente, se ha extendido a la provincia de Almería en la que se ha consolidado como una plaga relevante en los sistemas de horticultura intensiva bajo invernadero del sureste peninsular. Las larvas y adultos causan deformaciones y pérdida de vigor en hojas y brotes, mientras que, en los frutos, genera daños en forma de cicatrices y suberificaciones («cremalleras») o necrosis superficiales («verrugas») devaluando su valor comercial.

Durante la campaña 2025/2026, se ha constatado un incremento de la incidencia de esta plaga principalmente en el cultivo de pimiento, llegando a motivar el arranque de algunas plantaciones. También se ha detectado su aparición en berenjena, pepino y calabacín, que podrían actuar como hospedadores secundarios, contribuyendo al sostenimiento de la población de este trips.

Con relación a esta plaga, se ha constituido una Mesa Técnica de Expertos en Sanidad Vegetal promovida por la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Almería, en la que han participado las distintas organizaciones que representan a los productores, colegios profesionales de Ingenieros Técnicos Agrícolas e Ingenieros Agrónomos y otros interlocutores con el sector productor, así como distintas unidades de la Consejería de Agricultura, Agua Pesca y Desarrollo Rural.

En dicha mesa técnica de trabajo se ha considerado proponer que sean adoptadas diferentes medidas fitosanitarias obligatorias y recomendadas con relación a T. parvispinus, con el objeto de mitigar los efectos de esta plaga en las provincias de Almería y Granada, que serán implementadas mediante la presente resolución, y que son extensibles a las nuevas zonas productoras en las que se detecte la plaga.

La Ley 43/2002, de 20 de noviembre, de sanidad vegetal, en su artículo 14.3 establece que la autoridad competente de la Comunidad Autónoma podrá declarar la existencia de una plaga cuando produzca o pueda producir perjuicios económicos o daños de tal intensidad, extensión o naturaleza que hagan necesaria la lucha obligatoria como medio más eficaz de combatirla, o que las medidas de lucha requieran ser aplicadas en zonas contiguas o cuando la plaga constituya foco posible de dispersión.

En ese mismo sentido, el artículo 5 del Decreto 96/2016, de 3 de mayo, por el que se regula la prevención y lucha contra las plagas, el uso sostenible de fitosanitarios, la inspección de equipos para su aplicación y se crea el censo de equipos de aplicación de productos fitosanitarios, permite a la Consejería con competencias en materia de agricultura, declarar oficialmente la existencia de una plaga y establecer medidas fitosanitarias obligatorias, que conforme al artículo 14.2.c) de la citada Ley 43/2002, de 20 de noviembre, tendrán como objetivo, para el caso de plagas que no tengan la consideración de cuarentena, reducir su población o efectos en una zona determinada.

Por su parte, el artículo 19 de la Ley 43/2002, de 20 de noviembre, dispone que mientras no se establezca lo contrario, las medidas fitosanitarias adoptadas, de entre las contempladas en el artículo 18, deberán ser ejecutadas por los interesados, siendo a su cargo los gastos que se originen.

El artículo 48 del Estatuto de Autonomía para Andalucía, atribuye a la Comunidad Autónoma la competencia exclusiva en materia de agricultura, ganadería y desarrollo rural, de acuerdo con las bases y la ordenación de la actuación económica general, y en los términos de lo dispuesto en los artículos 38, 131 y 149.1.11.ª, 13.ª, 16.ª, 20.ª y 23.ª de la Constitución Española.

Asimismo, hay que tener en cuenta las competencias sectoriales en la materia que tiene asignadas esta Consejería en virtud del Decreto 157/2022, de 9 de agosto, por el que se establece la estructura orgánica de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, modificado por el Decreto 165/2024, de 26 de agosto, que indica en su artículo 1.1 que corresponde a la citada Consejería las competencias atribuidas a la Comunidad Autónoma de Andalucía en materia de agricultura.

La adopción de la presente resolución es competencia de esta Dirección General, de conformidad con lo dispuesto en el resuelvo primero de la Orden de 13 de junio de 2017, por la que se delegan competencias en materia de lucha contra plagas en lo relativo al desarrollo y ejecución de las medidas cautelares, la declaración oficial de existencia y las medidas fitosanitarias obligatorias de lucha contra las mismas (BOJA número 117, de 21.6.2017).

Por lo expuesto, y en uso de las competencias que me vienen atribuidas por la legislación vigente,

RESUELVO

Primero. Declarar oficialmente la existencia de la plaga Thrips parvispinus, conocido como trips del tabaco, y el establecimiento de medidas fitosanitarias obligatorias y recomendadas para la prevención y lucha contra la misma, ante la incidencia detectada en las provincias de Almería y Granada de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

Segundo. Las obligaciones y recomendaciones establecidas en la presente resolución serán de aplicación en las explotaciones agrarias situadas en las provincias de Almería y Granada, dedicadas a los cultivos de pimiento, pepino, berenjena, calabacín, melón y sandía en invernadero.

Tercero. Con el fin de prevenir altos niveles de presencia de la plaga de T. parvispinus, los titulares de explotaciones con los cultivos indicados en el resuelvo segundo, adoptarán las medidas fitosanitarias obligatorias que se establecen en el Anexo I de la presente resolución, consistente en un protocolo de arranque de cultivos que son reservorio de T. parvispinus.

Cuarto. En los Anexos II, III y IV de la presente resolución se incluyen protocolos de lucha biológica dirigidos a semilleros de planta de pimiento, cultivo de pimiento en invernadero y cultivos de primavera en invernadero respectivamente, cuya implementación se recomienda.

Estos protocolos han sido consensuados mediante acuerdo en la Mesa Técnica de Expertos en Sanidad Vegetal promovida por la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Almería, constituida en el seno del Primer Plan Estratégico de hortalizas bajo invernadero de Andalucía.

Quinto. Las medidas fitosanitarias establecidas en los resuelvos tercero y cuarto serán de aplicación para futuras detecciones de T. parvispinus en nuevas zonas en las que se constaté la presencia del organismo nocivo, para la prevención y lucha contra el mismo.

Sexto. Las medidas fitosanitarias descritas en la presente resolución deberán ser ejecutadas por los titulares de las explotaciones agrícolas en las que resulten de aplicación, siendo a su cargo los gastos que se originen.

Séptimo. Con el objeto de verificar el cumplimiento de lo establecido en la presente Resolución, la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural implantará un sistema de controles que permitan conocer el nivel de dicho cumplimiento y la consecución de los objetivos previstos, especialmente la prevención y disminución de los niveles de incidencia de la plaga en las zonas afectadas.

Octavo. De conformidad con el apartado del artículo 55.m) de la Ley 43/2002, de 20 de noviembre, se considerará infracción grave el incumplimiento de las medidas fitosanitarias establecidas para combatir una plaga o impedir o dificultar su cumplimiento, siéndole de aplicación las sanciones establecidas en dicha Ley. Así mismo serán de aplicación las multas coercitivas, la ejecución subsidiaria y el resto de medidas establecidas en los artículos 63, 64 y 65 de la Ley 43/2002, de 20 de noviembre.

Noveno. Contra la presente resolución, que pone fin a la vía administrativa, cabe interponer recurso potestativo de reposición ante este órgano, en el plazo de un mes contado a partir del día siguiente a aquel en que tenga lugar su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, de conformidad con lo establecido en los artículos 123 y 124 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, o interponer directamente recurso contencioso-administrativo ante los correspondientes órganos de esta orden jurisdiccional, en el plazo de dos meses contados a partir del día siguiente a aquel en que tenga lugar su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, conforme a lo establecido en el artículo 46.1 de la Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa.

Décimo. La presente resolución producirá efectos el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía.

Sevilla, 10 de abril de 2026.- El Consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, P.D. (Orden de 13.6.2017, BOJA núm. 117, de 21.6.2017), el Director General, Daniel Quesada Sánchez.

ANEXO I

Medidas fitosanitarias obligatorias para la prevención y control de Thrips parvispinus

Protocolo de arranque de cultivos que son reservorio de Thrips parvispinus. Esta medida es de aplicación para los cultivos de pimiento, pepino, berenjena, calabacín, melón y sandía en invernadero.

1. Obligación de asegurar cierre de bandas y ventanas.

2. Obligación de realizar trampeo masivo con placas cromáticas, con la proporción de 2 placas azules por cada placa amarilla instalada en todo el perímetro del invernadero e instalando un mínimo de 100 placas por cada 100 metros lineales de perímetro de invernadero.

3. Obligación de realizar tratamiento fitosanitario al cultivo antes de proceder a su arranque. Adicionalmente, en aquellos casos en los que se constate una alta presencia de la plaga en la biodiversidad presente en el invernadero, también se deberá realizar un tratamiento fitosanitario sobre la misma. Las aplicaciones se realizarán con productos fitosanitarios inscritos en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación respetando todas las condiciones de utilización establecidas en sus etiquetas.

4. Obligación de avisar con tiempo suficiente a los vecinos colindantes para que puedan tomar las medidas que consideren oportunas, de lo que se conservarán evidencias a afectos de acreditar esta cuestión ante la Administración en caso de ser necesario.

5. Obligación de arranque y retirada o picado de los restos de cultivo para incorporar al suelo. En caso de que se proceda al picado de los restos de cultivo, se recomienda que se realice en fracciones pequeñas con el fin de facilitar la deshidratación del material vegetal y acompañando esta práctica con una labor para una mejor incorporación de los mismos en el suelo; también se recomienda esperar todo lo posible antes del trasplante del siguiente cultivo con el objetivo de que se produzca la deshidratación del material vegetal, lo que dificulta la supervivencia de la plaga.

6. En caso de retirada del material vegetal, el transportista deberá asegurar que el material vegetal se transporta en un contenedor impermeable o similar, que deberá permanecer completamente cerrado en todo momento, bien sea mediante una tapa, mediante una malla con una densidad mínima 20x10 hilos/cm² o mediante plástico.

7. En todo caso, los restos vegetales se tienen que descargar en plantas de reciclaje debidamente autorizadas. Nunca en descampados para alimentar el ganado ni ser abandonados.

8. Antes del trasplante o siembra del siguiente cultivo se debe realizar un tratamiento de desinfección y limpieza de la estructura del invernadero en aquellas zonas que pudieran ser reservorio de la plaga. Adicionalmente, en las zonas que han constituido focos de la plaga en el invernadero, se deberán realizar tratamientos dirigidos al suelo con productos fitosanitarios formulados a base de la sustancia activa tierra de diatomeas que se encuentren inscritos en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y respetando todas las condiciones de utilización establecidas en sus etiquetas.

9. En las situaciones en las que sea posible, se deberá realizar solarización o biosolarización.

10. Se recomienda la disposición de acolchado plástico, con el fin de perjudicar las pupas que pudieran estar presentes en el suelo.

ANEXO II

Medidas fitosanitarias recomendadas para la prevención y control de Thrips parvispinus

Protocolo de control biológico para el cultivo de pimiento (semillero).

Consideraciones generales.

El presente documento se centra exclusivamente en las herramientas y estrategias de control biológico aplicables en la fase de semillero.

No se abordan las medidas obligatorias que se establecen en el artículo 87 del Reglamento (UE) 2016/2031 del Parlamento Europeo y del Consejo, ni en su desarrollo nacional, en relación a los minuciosos exámenes que deben realizar los operadores para poder expedir el pasaporte fitosanitario. Todo ello, con el objetivo de garantizar la sanidad vegetal de las plantas que producen.

El semillero constituye una etapa crítica del ciclo productivo: el éxito del manejo en campo depende directamente del estado sanitario de las plántulas en el momento del trasplante. Por ello, el inicio temprano del control biológico resulta fundamental. Retrasar las intervenciones reduce su eficacia y dificulta el establecimiento posterior de los enemigos naturales.

A diferencia del manejo en campo, el control biológico en semillero presenta particularidades derivadas de las condiciones propias del sistema. Las liberaciones de organismos de control biológico (OCBs) tienen un carácter principalmente curativo, orientado a eliminar focos iniciales de plaga más que a instalar poblaciones estables. En consecuencia, las dosis, frecuencia y momento de aplicación deben ajustarse cuidadosamente, evitando intervenciones innecesarias y garantizando una respuesta rápida y eficaz.

Las condiciones del semillero –alta densidad de plántulas, tejido tierno y riego frecuente por aspersión o nebulización– pueden reducir la supervivencia de los OCBs. Por tanto, las sueltas deben adaptarse a estas circunstancias, priorizando métodos compatibles con el microclima y el manejo del sistema.

La detección temprana y el seguimiento sistemático de Thrips parvispinus son esenciales para evitar su establecimiento y dispersión dentro de las instalaciones. La combinación de medidas preventivas específicas, la introducción oportuna de OCBs y la coordinación con el protocolo de control biológico de campo constituyen los pilares de un manejo eficaz y sostenible desde la fase inicial del cultivo.

Finalmente, la correcta aplicación de este protocolo requiere del criterio técnico del responsable de control biológico del semillero, quien deberá adaptar las actuaciones según las condiciones específicas de cada instalación (historial de plagas, tipo de bandeja, régimen de riego, condiciones ambientales, compatibilidad entre OCBs, etc.).

1. Medidas preventivas.

1.1. Clausura de las visitas.

El aislamiento físico del exterior es la principal barrera preventiva con la que cuenta el semillero, ya que el acceso de personas a las instalaciones, es una de las principales vías de entrada de T. parvipinus y otras plagas. Se recomienda:

• Cualquier persona ajena al semillero (agricultor, técnico, etc.) realizará la observación de las plántulas preferentemente mediante visitas virtuales a distancia (imágenes, vídeos, etc) facilitadas por el personal del semillero.

• En casos excepcionales de visita presencial, ésta deberá concertarse previamente, realizarse siempre el mismo día de la semana y cumplir con las medidas profilácticas establecidas (bata o mono desechable, guantes, patucos). Asimismo, deberán acudir directamente al semillero sin pasar previamente por el invernadero u otras instalaciones.

1.2. Trampas cromotrópicas.

• Las trampas cromotrópicas se utilizan con fines de captura masiva de plagas, no para monitoreo. Su función es reducir la población de T. parvispinus y otras plagas, por lo que su ubicación y densidad es fundamental para ejercer un buen control. Se recomienda:

• Instalar placas o rollos adhesivos amarillos y azules/celestes en proporciones similares, a alta densidad (cada 0,5 m), formando hileras continuas a 1 m por debajo de las ventanas cenitales y en proporción equivalente bajo las mesas de cultivo.

• Revisar periódicamente el estado de las trampas, reemplazándolas cuando estén saturadas o dañadas.

1.3. Separación de módulos.

Cuando en un mismo semillero coincidan producciones hortícolas y ornamentales, se deberá establecer una separación física y funcional entre módulos, evitando así la transmisión cruzada de plagas entre ambos tipos de cultivo. Se recomienda:

• Asignar personal exclusivo a cada módulo para reducir el riesgo de contaminación cruzada.

• En caso de no ser posible, realizar un cambio completo de vestuario y calzado, así como la desinfección de manos, utensilios y herramientas antes de pasar de un módulo a otro.

• Sectorización dentro de la producción hortícola, entre los módulos de producción ecológica y manejo integrado, evitando cualquier tipo de interferencia entre ambos sistemas.

1.4. Establecimiento de plantas «banker» (cereal y lobularia).

Las plantas «banker» constituyen un elemento fundamental para el establecimiento y mantenimiento de los enemigos naturales dentro del semillero. Su correcta disposición, densidad e inoculación son determinantes para la eficacia del control biológico. Se recomienda:

Disposición y densidad.

• Las bandejas o jardineras de cereal (cebada, trigo, etc.) y de Lobularia maritima (lobularia) se colocarán de forma conjunta o próxima entre sí, preferiblemente en las cabeceras anterior y posterior de las mesas de cultivo, para facilitar el manejo, la observación, la inoculación y la reposición de ambas especies. Además, esta disposición favorece el acceso de los enemigos naturales al polen y néctar de la lobularia, y es adecuada para el acceso de parasitoides al cereal.

• Se debe evitar la exposición directa al riego por aspersión y no colocar trampas cromotrópicas debajo de estas zonas.

• La densidad recomendada es de 15/20 bandejas o jardineras por hectárea, equivalente aproximadamente a una «banker» de cada tipo cada dos mesas de cultivo.

Momento de establecimiento:

• Tanto las plantas de cereal como las de lobularia deberán instalarse una semana después de la desinfección del semillero.

Manejo de las «banker» de cereal:

• El cereal se sembrará directamente en bandejas o jardineras con sustrato, utilizando trigo o cebada.

• La inoculación con Rhopalosiphum padi (pulgón del cereal) se realizará cuando las plantas alcancen 10 cm de altura, a razón de una maceta con aproximadamente 500 pulgones por cada 2 bandejas o jardineras.

• La suelta de parasitoides (Aphidius colemani, Aphidius matricariae o Aphelinus abdominalis) se realizará una semana después de la inoculación del cereal, y usando las distintas especies individualmente o en combinación, según criterio técnico. La dosis orientativa es de 0,1-0,2 individuos/m², repitiendo las sueltas semanalmente. Proteger los formatos de suelta de parasitoides de la luz y del agua.

• La funcionalidad del sistema «banker» de cereal debe priorizarse frente al número de unidades instaladas. Se asegurará que haya pulgones activos y momias en proporción similar dentro del «banker», y se renovarán las bandejas evitando que el cereal llegue a espigar (aproximadamente cada mes).

• Se reinocularán pulgones si las poblaciones se agotan.

Manejo de Lobularia maritima:

• Cada planta se inoculará con 100 ninfas de Orius laevigatus en el momento de la colocación.

• Posteriormente, se deberá comprobar semanalmente, mediante un pequeño vareo, que las ninfas permanecen activas. Si se detecta ausencia o disminución de población, se procederá a la reinoculación con la misma dosis.

• La funcionalidad del sistema «banker» de lobularia se basa en el mantenimiento de la floración, por lo que se recomienda renovar las plantas con una frecuencia aproximada de 2 meses y medio.

1.5. Establecimiento de biodiversidad en el exterior del semillero.

• El establecimiento de setos multiespecíficos con especies autóctonas favorece la estabilidad biológica del entorno y complementa el control biológico dentro de las instalaciones. Los estudios realizados indican que la presencia de plagas en los setos se debe principalmente a la dispersión entre invernaderos, ya que las plantas autóctonas no constituyen el foco original de infestación, sino que actúan como refugio y fuente de enemigos naturales, contribuyendo al equilibrio ecológico y a la reducción natural de las poblaciones de plagas. Por todo ello, se recomienda:

• El diseño del seto debe realizarse con criterio técnico y empleando especies autóctonas compatibles con el entorno, preferentemente seleccionadas mediante la herramienta «Diseñen» del IFAPA (Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía), disponible en su portal web, que permite planificar setos funcionales adaptados a las condiciones agroclimáticas locales.

2. Siembra.

2.1. Control biológico dirigido al sustrato.

2.1.1. Hongos y nematodos entomopatógenos.

• Los hongos y nematodos entomopatógenos van dirigidos a plagas que se desarrollan en el sustrato.

• Los tratamientos complementarios al sustrato (fertilizantes, fungicidas etc.) deben priorizar el uso de soluciones microbiológicas, que favorezcan la instalación y desarrollo posterior de los enemigos naturales.

Se recomienda:

• La aplicación de hongos y nematodos debe realizarse a primera hora de la mañana, evitando luz directa, ya que están dirigidos al sustrato y su eficacia es mayor en condiciones de baja luminosidad.

• La aplicación puede hacerse vía riego o vía foliar, asegurando en este último caso un riego posterior para que los organismos lleguen y se establezcan correctamente en el sustrato.

• Hongos entomopatógenos aplicar las dosis recomendadas en la etiqueta. Nematodos entomopatógenos, de forma general se aplicará de forma preventiva Steinernema feltiae a una dosis de 1.500 millones por hectárea, equivalente a 150.000 individuos/m²/semana, garantizando una distribución homogénea que permita el establecimiento y acción sobre las plagas presentes.

2.1.2. Depredadores dirigidos al sustrato.

El empleo de depredadores de suelo va dirigido a plagas que tienen alguna fase de su desarrollo en el sustrato como esciáridas (Bradysia spp.) y pupas de trips. Se recomienda:

Liberar los depredadores al sacar las bandejas de la cámara de germinación y colocarlas sobre la mesa de cultivo (aproximadamente a los 5-6 días). Los depredadores a usar son:

• Macrocheles robustulus: ácaro de suelo que se aplica o bien en una dosis inicial e 200 individuos/m² o semanalmente a dosis de 50 individuos/m².

• Stratiolaelaps scimitus (antes «Hypoaspis miles»): ácaro depredador que se aplica a una dosis de 200 individuos/m² en cada partida.

• Atheta coriaria: escarabajo depredador generalista de suelo que se alimenta de larvas de moscas del mantillo (esciáridas), pupas de trips y otros insectos del sustrato. Está disponible comercialmente y en fase de evaluación frente T. parvispinus en semilleros.

2.2. Control biológico dirigido a la plántula.

La aplicación de depredadores sobre las plántulas se realiza desde la aparición de los cotiledones, con el objetivo de intervenir de manera temprana sobre las plagas foliares y prevenir su establecimiento en el cultivo. Se recomienda:

2.2.1. Ácaros depredadores: Frente a mosca blanca y trips. Aplicar algunas de las siguientes especies, según condiciones ambientales, nivel de plaga y criterio técnico.

• Amblyseius swirskii: 375 individuos/m² semanales.

• Transeius montdorensis: 375 individuos/m² semanales.

• Amblydromalus limonicus: 50-75 individuos/m² en dos sueltas consecutivas y semanales.

La aplicación de estos depredadores siempre debe realizarse junto con el alimento suplementario para favorecer su establecimiento y actividad, semanalmente hasta que salga la partida.

2.2.2. Orius laevigatus: Frente a trips.

• Se aplicará como tratamiento de choque, no con el objetivo de conseguir su instalación. 10 individuos/m² aplicados semanalmente en fase adulta. La aplicación de Orius laevigatus siempre debe realizarse junto con alimento suplementario para favorecer su establecimiento y actividad.

• Ninfas de O. laevigatus en focos con daños y a demanda según criterio técnico.

2.2.3. Trips depredadores.

Franklinothrips megalops. Trips depredadores eficaz contra LI y LII de otros trips. Se aplicará como tratamiento de choque, no con el objetivo de conseguir su instalación. Dosis: 6 individuos/m². Su aplicación debe realizarse junto con alimento suplementario (presa) para favorecer su establecimiento y actividad.

2.2.4. Alimentos disponibles para depredadores.

• Huevos puros de ácaros astigmátidos pulverizables en medio líquido: Alimento adecuado para cualquier ácaro depredador y chinches depredadores. Dosis 450 gramos/ha dirigido a todas las plantas. Se utiliza cualquier equipo estándar de pulverización.

• Carpoglyphus lactis puro: Alimento adecuado para ácaros depredadores. Se aplica de forma manual o con sopladora.

• Thyreophagus entomophagus: Alimento adecuado para ácaros depredadores. Se aplica de forma manual o con sopladora.

• Polen de Typha latifolia: Alimento adecuado para ácaros depredadores. Se distribuye con máquina de espolvoreo ligeramente sobre las plantas. La dosis es de 500 gramos de polen/ha por aplicación.

• Huevos de Ephestia kuehniella: Alimento adecuado para chinches, y otros depredadores generalistas.

• Huevos de Sitotroga cerealella: Alimento adecuado para chinches depredadores y otros depredadores generalistas.

• Quistes de Artemia spp.. Adecuado para algunos ácaros.

2.2.5. Control de pulgones.

La utilización de «banker» de cereales tiene como objetivo fomentar la presencia de una población de parasitoides de pulgones en el interior del semillero. No obstante, en caso de detección de algún foco de pulgón en una partida, se recomienda la liberación de parasitoides y depredadores:

• Parasitoides: Liberar las mismas especies que se usaron en las «bankers»: Aphidius colemani, Aphidius matricariae o Aphelinus abdominalis a una dosis de 0.25 individuos m² semanalmente y hasta que se alcance un 60% de parasitismo (presencia de momias).

• Depredadores: Liberar Chrysoperla carnea s.l. y/o Aphidoletes aphidymiza directamente a los focos de pulgón y según criterio técnico.

2.3. Tratamientos fitosanitarios.

• En casos excepcionales en los que se produzca una entrada masiva de plagas en el semillero, puede ser necesario recurrir a tratamientos fitosanitarios. En esta situación se recomienda:

• Siempre que sea posible, realizar tratamientos localizados o por focos, evitando aplicaciones generalizadas que puedan afectar a toda la plantación.

• Realizar tratamientos fitosanitarios con materias activas inscritas en el Registro de Fitosanitarios y compatibles con OCBs: preferentemente de contacto, con bajo plazo de seguridad para la fauna auxiliar y baja persistencia.

2.4. Medidas posteriores a la salida del semillero.

Para garantizar que el control biológico implementado en el semillero se mantenga, y que las plántulas lleguen al campo en condiciones sanitarias óptimas, es fundamental controlar la fase de transporte y recepción en campo. Se recomienda:

• Asegurar la protección de las plantas para que no se infesten durante el transporte.

• Hacer la plantación de inmediato tras la recepción; evitar dejar bandejas en espera prolongada.

• Asegurar que el invernadero se encuentra en las condiciones óptimas de limpieza, higiene y desinfección, evitando que la plantación se demore o que las plántulas se infesten durante esas labores.

ANEXO III

Medidas fitosanitarias recomendadas para la prevención y control de Thrips parvispinus

Protocolo de Control Biológico en el cultivo de pimiento en invernadero.

Consideraciones generales.

Thrips parvispinus (Karny) es una plaga invasora de reciente aparición cuya biología y ecología difieren de manera significativa respecto a Frankliniella occidentalis (Pergande), lo que obliga a replantear las estrategias de control biológico.

Presenta un patrón poblacional distinto a F. occidentalis. T. parvispinus incrementa sus poblaciones a finales de verano (septiembre), alcanza su máximo entre octubre y noviembre y mantiene los niveles poblacionales hasta enero, cayendo después en marzo-abril. Su distribución en los órganos de la planta es menos predecible. Mientras la población F. occidentalis se mantiene de forma estable en torno al 50% en las flores durante todo el ciclo, T. parvispinus alterna entre flor, hoja y fruto según la época, siendo especialmente abundante en hoja y fruto en los meses de mayor incidencia.

T. parvispinus tiende a refugiarse en hojas enrolladas, brácteas o directamente bajo el cáliz de frutos jóvenes, donde también realiza sus puestas. Este comportamiento críptico dificulta la acción de materias activas y reduce la eficacia de protocolos diseñados para F. occidentalis.

Por todo ello, resulta esencial diseñar un programa preventivo, que se adelante al desarrollo de la plaga. Este debe contemplar la introducción progresiva y secuencial de enemigos naturales en función de las condiciones ambientales y fenológicas del cultivo, optimizando tanto la supervivencia como el establecimiento de los organismos de control biológico (OCBs).

De forma paralela al aumento de T. parvispinus, se ha observado también un crecimiento muy significativo de las poblaciones de araña roja (Tetranychus urticae Koch) desde el inicio del cultivo. La aplicación de acaricidas puede comprometer la eficacia de los ácaros depredadores liberados, lo que subraya la importancia de estrategias de control integradas que aborden simultáneamente ambas plagas.

Asimismo, la correcta aplicación de este protocolo requiere siempre del criterio técnico del responsable de control biológico, que debe adaptar las decisiones según las condiciones específicas de cada cultivo (manejo previo, historial de plagas, condiciones ambientales, compatibilidad de enemigos naturales, etc.).

1. Medidas previas al inicio del cultivo.

1.1. Trampas cromotrópicas azules.

• Colocar antes de implantar el cultivo con una densidad elevada (100-200 placas/1.000 m²). La altura inicial debe ser unos 25-30 cm sobre el cultivo una vez se haya hecho el trasplante.

• Con la introducción de OCBs, cambiar las trampas de posición a los puntos críticos de la parcela. Ajustar la altura de las placas que haya sobre el cultivo conforme este crece, siempre por encima de la parte aérea.

1.2. Establecimiento de biodiversidad.

• Dirigido a mantener poblaciones de OCBs tanto comerciales como espontáneos, ofreciendo alimento, refugio y/o presas alternativas a depredadores y parasitoides.

• Las plantas de biodiversidad no deben ser reservorio de virosis, plagas o enfermedades.

• Deben plantarse coincidiendo con la preparación del suelo, justo previo al trasplante.

• Proteger las islas de biodiversidad frente a tratamientos fitosanitarios iniciales, ponerlas en zonas iluminadas con riego y libres del paso de las labores. Establecerlas cerca de los reservorios de cereal para los pulgones. Intentar incluir varias especies que combinen recursos de polen y néctar.

• Siempre que sea posible, reforzar la biodiversidad interior con setos en el exterior.

2. Medidas durante el cultivo.

2.1. Desde el trasplante hasta la semana 3.

• Usar material vegetal sano: las plántulas deben estar libres de plagas y enfermedades.

• Mantener humedad relativa > 40-50%.

• Realizar tratamientos fitosanitarios con materias activas compatibles con OCBs: preferentemente de contacto, con bajo plazo de seguridad para la fauna auxiliar, baja acumulación e inscritas en el Registro de Fitosanitarios.

2.2. Desde la semana 3-4 hasta la floración.

2.2.1. Ácaros fitoseidos preventivos dirigidos al control de trips.

• Amblyseius swirskii: tolera mejor las altas temperaturas y HR bajas (>40%) por lo que resulta eficaz para inicio del cultivo. Muy eficaz frente a mosca blanca, depreda también araña roja y larvas L1 de trips. Dosis: 1 sobre cada 3-4 plantas (≈125-175 m²).

• Transeius montdorensis: Necesita HR algo más elevada (HR > 50%). Resulta eficaz frente a L1 y L2 de trips y araña roja y menos frente a mosca blanca. La dosis es de 1 sobre cada 3/4 plantas (≈125 m²).

• Amblydromalus limonicus: Necesita HR algo más elevada (HR > 50%). Dirigido a L1 y L2 de trips y frente a mosca blanca. Dosis en material suelto: 80 individuos/m² en una sola aplicación o 40 + 40 individuos/m² liberados en 2 tandas separadas 1 semana. La dosis en sobres es de 1 sobre cada 5 plantas (≈100 individuos/m²). Necesita combinar con alimento suplementario desde el momento de su liberación.

2.2.2. Refuerzo con ácaros a granel y alimento suplementario para su mantenimiento.

• Verificación inicial: Una vez comprobado que los ácaros Amblyseius swirskii y/o Transeius montdorensis han comenzado a salir de los sobres y se observan sobre la planta (generalmente entre 5 y 7 días tras la colocación de los sobres, dependiendo de las condiciones ambientales), se procede con la segunda liberación.

• Segunda liberación: Se debe realizar una suelta adicional de ácaros en formato a granel, combinada con la aplicación de alimento suplementario.

• Dosis recomendada: Aplicar entre 50 y 75 individuos/m², lo que garantiza la supervivencia y la persistencia de las poblaciones establecidas.

• Frecuencia de aplicación: La liberación debe repetirse cada 7–10 días cuando las temperaturas son altas y se pueden espaciar 3 semanas cuando las temperaturas son más bajas. La dosis se puede modificar en las zonas críticas del invernadero.

• En el caso de utilizar Amblydromalus limonicus: Este depredador debe liberarse siempre acompañado de alimento suplementario desde la primera aplicación, con el fin de favorecer su correcto establecimiento en el cultivo.

2.2.3. Alimentos disponibles.

• Combinación de ácaros astigmátidos enriquecidos con dietas especificas: Alimento adecuado para A. swirskii, A. andersoni, T. montdorensis, A. limonicus, Orius y otros depredadores generalistas. Se distribuye sobre las partes del cultivo a proteger del daño de trips en todas las plantas. El volumen de material necesario para una correcta distribución es 5 bolsas de 5 l/ha.

• Huevos puros de ácaros astigmátidos pulverizables en medio liquido: Alimento adecuado para cualquier acaro depredador, chinches depredadores y otros depredadores generalistas. Dosis 450 g/ha dirigido a todas las plantas. Se utiliza cualquier equipo estándar de pulverización.

• Carpoglyphus lactis puro: Alimento adecuado para ácaros depredadores. Se aplica de forma manual o con sopladora.

• Thyreophagus entomophagus: Alimento adecuado para ácaros depredadores. Se aplica de forma manual o con sopladora.

• Polen de Typha latifolia: Alimento adecuado para ácaros depredadores A. swirskii, A. andersoni, T. montdorensis, A. limonicus, depredadores. Se distribuye con máquina de espolvoreo ligeramente sobre las plantas. La dosis es de 500 gr de polen/ha por aplicación.

• Huevos de Ephestia kuehniella: Alimento adecuado para chinches, trips depredadores y otros depredadores generalistas.

• Huevos de Sitotroga cerealella: Alimento adecuado para chinches, trips depredadores y otros depredadores generalistas.

• Quistes de Artemia spp.. Adecuado para trips depredadores y algunos ácaros.

2.2.4. Trips depredadores.

• Franklinothrips megalops: Dirigido al control de trips, aunque también depreda otros pequeños artrópodos. Eficaz contra LI y LII de trips. Dosis: Se libera en 2 semanas consecutivas a una dosis de 3 individuos/m² cada semana y a inicios del cultivo, junto con la liberación de ácaros. Repetir dosis en focos si fuera necesario.

2.3. Desde el inicio de la floración (semana 4-5).

• Orius laevigatus: Liberar en el cultivo desde aparición de botones florales. Tanto adultos como ninfas de este chinche depredan diferentes especies de trips en sus estadios de adulto y larva. Sueltas semanales de 2-4 individuos/m² mantenidas en el tiempo dependiendo de la población de Orius en el cultivo y de la incidencia y poblaciones de la plaga.

• Chrysoperla carnea s.l.: Depredador generalista de trips, mosca blanca, araña roja y cochinillas. Es muy eficaz contra pulgones. Requiere que la biodiversidad este establecida en el cultivo para garantizar la alimentación y el mantenimiento de los adultos en el cultivo. Dosis: ≈ 1-3 individuos/m². Diferentes formatos de suelta. Larvas dirigidas a focos y pupas en estrategias preventivas.

• Ácaros fitoseidos para araña roja (con efecto también sobre trips). Se liberan 1-2 semanas aproximadamente después de la suelta de los ácaros preventivos ya que, en ausencia de araña roja, pueden alimentarse de otros artrópodos y polen (dependen de la floración).

• Amblyseius californicus: 1 sobre cada 4-5 plantas (≈ 40-60 individuos/m²).

• Amblyseius andersoni: 1 sobre cada 4-5 plantas (≈ 40-60 individuos/m²). Mayor eficacia sobre larvas de trips.

3. Refuerzo en otoño-invierno.

Los cultivos alcanzan mayor altura, desarrollo foliar y hay mayores frutos en fase de cuajado y engorde, que resultan más vulnerables a los daños por T. parvispinus, se recomienda refuerzo con los siguientes ácaros fitoseidos:

• Transeius montdorensis: eficaz frente a L1 y L2 de trips y araña roja. Alcanza poblaciones elevadas bajo condiciones climáticas otoño-invierno. Requiere HR > 50%. Dosis medias de 75, 50 o 125 individuos/m² en base a condiciones climatológicas y de niveles de plaga. Mantener el protocolo de alimentación una vez establecidos los ácaros en el cultivo, según incidencia de la plaga.

• Amblyseius cucumeris: eficaz a bajas Tª < 10 °C, dirigido al control de L1 de trips. Dosis: 1 sobre cada 5 plantas (≈ 400-500 individuos/m²).

• Hacer las sueltas con material suelto (a granel) para acción más rápida.

4. Tratamientos a focos.

Suelta focalizada de OCBs en dosis elevadas. Consultar dosis con técnico especialista.

• Orius laevigatus: para focos se puede optar por el formato de ninfa, acompañado de alimento (consultar alimento).

• Ácaros fitoseidos: Transeius montdorensis, Amblyseius limonicus.

Phytoseiulus persimilis: depredador específico y exclusivo de araña roja. La dosis total debe repartirse en varias sueltas en semanas consecutivas Dosis: 3-5 individuos/m² en toda la finca (20 individuos/m² en los focos) durante 3-5 semanas. Concentrar el producto en la zona más central del foco y el resto del producto se debe repartir de forma homogénea en una zona buffer o tampón alrededor del foco. Aumentar la dosis si la incidencia es muy elevada.

Trips depredadores depredadores de trips y que se alimentan de araña roja:

Franklinothrips vespiformis: Dosis: 25-50 individuos/planta o 8 individuos/m² cuando los focos se extienden (≈ 1000 m).

Franklinothrips megalops: Reforzar con la misma dosis de inoculación aplicado al foco. Dosis 6 individuos/m².

5. Control de pupas de trips en el suelo.

Se pueden utilizar distintos depredadores generalistas que contribuyen al control de pupas de trips y otras plagas de suelo ya que controla huevos y larvas de moscas (esciáridas), nematodos. Pueden cobrar importancia en semilleros y en invernaderos que han sido enriquecidos con compost.

• Atheta coriaria (escarabajo depredador): liberación en formato suelto o cubos de cría. Dosis: 2-5 individuos/m² o 1 cubo/2000 m².

• Macrocheles robustulus (ácaro depredador): depreda pupas de trips. Se ubican sobre el suelo y en la base de los tallos de las plantas. El suelo debe estar húmedo, y ser rico en materia orgánica y no estar muy compactado. Ta mínima óptima para usarlo es de 15 °C. Dosis 100-500/ m².

• Stratiolaelaps scimitus (antes Hypoaspis miles, acaro depredador): Dosis 150-200 individuos/m². Introducir directamente sobre el suelo a lo largo de las líneas de cultivo normalmente a los 20-25 días después del trasplante.

• Nematodos y hongos entomopatógenos: dependen de las condiciones ambientales 75% HR durante la aplicación y horas posteriores a la misma, por lo que se recomienda aplicar a última hora de la tarde. Actúan sobre las fases de pupa y prepupa en el suelo, Los nematodos entomopatógenos son más efectivos contra estas mismas fases, aunque también pueden infectar a larvas y adultos.

ANEXO IV

Medidas fitosanitarias recomendadas para la prevención y control de Thrips parvispinus

Protocolo de control biológico en cultivos de primavera en invernadero.

Consideraciones generales.

Los cultivos de cucurbitáceas de primavera en invernadero (melón y sandía) son de ciclo corto y se implantan tras cultivos de ciclo largo de otoño–invierno como el pimiento. Por ello, el manejo fitosanitario debe entenderse como un sistema continuo entre cultivos, donde lo que se hace en un cultivo, condiciona la presión de plagas en el siguiente. Por ello, un primer paso imprescindible es la correcta gestión de los restos vegetales y residuos al finalizar el cultivo anterior con el objetivo de eliminar focos de plagas para lo que será obligatorio la implementación del protocolo que se establece en el Anexo I de esta resolución.

1. La continuidad del control biológico en primavera favorece la reducción de plagas.

Mantener el control biológico durante la primavera es fundamental para evitar que las plagas se recuperen al final del cultivo y para iniciar el siguiente ciclo con poblaciones bajas, lo que facilita una implantación rápida y eficaz de los enemigos naturales. Está demostrado que los programas de control de plagas basados en control biológico, solos o dentro de estrategias de gestión integrada, mejoran la regulación de plagas, reducen la transmisión de virus y sus vectores, mejoran la producción y no generan resistencia.

2. Eficacia y viabilidad del control biológico en cultivos cortos de primavera.

El control biológico es viable y eficaz en cultivos cortos de primavera. A pesar de la rapidez del ciclo del cultivo, las condiciones ambientales de esta época favorecen la actividad y dispersión de depredadores y parasitoides, acortan sus ciclos de vida y facilitan su establecimiento. Además, se ve reforzado por la entrada natural de fauna auxiliar procedente del entorno. Por otro lado, el porte rastrero y la alta densidad foliar de estas cucurbitáceas reducen la eficacia de muchos tratamientos químicos. Esto favorece la persistencia de focos de plagas que pueden recuperarse rápidamente y, al mismo tiempo, perjudica a la fauna auxiliar, incluidos los polinizadores.

1. Medidas previas al inicio del cultivo.

1.1. Establecimiento de setos.

La implantación de setos multiespecíficos con especies autóctonas alrededor del invernadero, cuando el espacio lo permita, favorecen la biodiversidad y refuerza el control biológico. Los setos actúan como refugio y fuente de enemigos naturales. Las plagas detectadas en los setos suelen proceder principalmente de la dispersión entre invernaderos, no de las propias plantas, por lo que su función principal es de apoyo a la fauna auxiliar, y de actuar como barreras fitosanitarias frente a la libre dispersión de las plagas.

El diseño del seto debe adaptarse al espacio disponible y realizarse con criterio técnico para evitar problemas de manejo o exceso de desarrollo vegetativo. La selección de especies puede apoyarse en la herramienta «Diseñen» del IFAPA (Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía), disponible en su portal web, recomendándose en todo caso, contrastar siempre la idoneidad de las especies con fuentes técnicas fiables.

1.2. Mantenimiento de la biodiversidad dentro del invernadero.

Las islas de biodiversidad dentro del invernadero aportan recursos como polen, néctar o presas alternativas a los depredadores y parasitoides de plagas. Su composición y disposición varía según cada invernadero, atendiendo a diversos factores como: estructura del invernadero, historial de plagas, entorno/paisaje, etc. Sin embargo, tras cultivos de ciclo largo, los restos vegetales o estructuras viejas de las islas pueden convertirse en focos de plagas. Por ello, se recomienda mantener únicamente las islas situadas en las bandas del invernadero, siempre que aporten fauna auxiliar y no actúen como reservorio de plagas. Por ello, estas islas deben estar bajo vigilancia y revisión para comprobar su correcto funcionamiento, asegurando que alberguen enemigos naturales y no plagas, aplicando criterios técnicos en caso de realizar cambios o ajustes.

1.3. Establecimiento de cereal.

La siembra de cereal constituye una herramienta clave para el control biológico de pulgones en cucurbitáceas. Este protocolo se enfoca especialmente en pulgones de pequeño tamaño como Aphis gossypii, Myzus persicae, etc., porque suelen ser las especies más incidentes en cucurbitáceas. La correcta disposición, densidad, inoculación y manejo del cereal son determinantes para que la estrategia funcione correctamente.

1.3.1. Momento de establecimiento.

El cereal debe sembrarse idealmente unos 10 días antes del trasplante del cultivo. No obstante, si las circunstancias no permiten hacerlo antes, se siembra en el invernadero simultáneamente con el trasplante del propio cultivo.

1.3.2. Disposición y densidad.

El cereal debe sembrarse en bandas lineales mínimo a unos 20 cm de separación de la línea de cultivo para alejarlo del gotero y que el cereal no se riegue en exceso. Se recomienda colocar entre 6 y 10 bandas lineales por hectárea, de 6 a 10 m de longitud cada una y 40-50 cm de ancho, distribuidas de forma homogénea por el invernadero, pudiendo alcanzarse en conjunto alrededor de 100 m lineales de cereal (≈0,4% de la superficie, como referencia de implantación). En primavera suele ser suficiente una única siembra, no siendo necesaria la resiembra durante el ciclo. La disposición en bandas lineales continuas es preferible a pequeñas islas dispersas, ya que facilita el seguimiento y desarrollo de los pulgones, la observación de momias, parasitoides y depredadores.

1.3.3. Inoculación del cereal con pulgón.

El momento ideal de inoculación del cereal es cuando las plantas de cereal alcanzan aproximadamente 10 cm de altura, momento que puede coincidir con el trasplante del cultivo si el cereal se sembró previamente. La inoculación se hace con Rhopalosiphum padi, específicamente indicado para el control de pulgones de menor tamaño como Aphis gossypii o Myzus persicae, entre otros. La dosis recomendada es de una maceta tipo «banker» por cada 6-8 m de línea de cereal, lo que equivale a 6-8 macetas por hectárea.

En caso de que se hagan tratamientos con productos fitosanitarios en el cultivo, el cereal debe protegerse lo máximo posible. Se recomienda cubrirlo con plástico (no utilizar manta térmica, ya que permite el paso del tratamiento de pulverización), retirando la cubierta plástica lo antes posible tras finalizar la aplicación para evitar daños al cereal. Se deben usar materias activas inscritas en el Registro de Fitosanitarios y compatibles con OCBs, preferentemente de contacto, con bajo plazo de seguridad para la fauna auxiliar y baja persistencia. En el caso de realizar el tratamiento vía riego, anular las gomas de gotero para evitar afectar al cereal.

1.3.4. Liberación de parasitoides.

Liberación de Aphidius colemani y/o Aphidius matricariae a una dosis de 0.15 individuos/m² durante 3-4 semanas. Ambas especies cubren el rango de temperaturas habituales en las condiciones de primavera, asegurando eficacia del control biológico.

2. Medidas durante el cultivo.

2.1.1. Medidas culturales.

Manta térmica: Cubrir las plantas recién trasplantadas desde el inicio del cultivo en plantaciones tempranas mientras que el porte de la planta lo permita. Además de actuar como barrera física frente a plagas, la manta mejora las condiciones ambientales del cultivo en sus primeras fases de desarrollo.

Trampas pegajosas cromotrópicas: Colocar al inicio y final de cada línea de cultivo, dentro de la manta térmica, para evitar la proliferación de focos de plagas bajo la cobertura.

2.1.2. Liberación de depredadores y parasitoides.

2.1.2.1. Ácaros fitoseidos dirigidos al control de mosca blanca y trips.

La liberación de los ácaros depredadores se recomienda realizarla coincidiendo con la retirada de la manta térmica del cultivo. En ocasiones, donde se observa presencia de plaga, puede adelantarse el momento de la suelta una semana respecto al momento previsto, y mantener la manta térmica unos pocos días. Los ácaros depredadores son eficaces frente a mosca blanca, larvas LI y LII de trips, y su buena instalación previene los focos de araña roja (Tetranychus urticae).

Amblyseius swirskii: Se puede liberar en formato sobre o a granel. Dosis: ≈75 individuos/m². Cuando la suelta se realiza a granel, se debe aportar alimento en el momento de la suelta y realizar otra alimentación a las dos semanas de la primera introducción. En el caso de sueltas en sobre, también se recomienda aportar alimento una semana después de la introducción (ver apartado de alimentos). Una vez comienza la floración, el aporte adicional de alimento deja de ser necesario.

2.1.2.2. Ácaros fitoseidos para el control de araña roja.

Las poblaciones de araña roja (Tetranychus urticae) se mantienen bajas con una buena instalación de Amblyseius swirskii. Si aparecen focos, debe reforzarse el control con liberaciones de Phytoseiulus persimilis. Cuando existan telas, se recomienda tratar previamente el foco con agua y un insecticida de contacto compatible con OCBs para romperlas antes de la suelta. Las materias activas deben estar registradas, ser de bajo impacto para la fauna auxiliar y de baja persistencia.

Phytoseiulus persimilis: es un depredador específico de araña roja. La dosis recomendada es de 20 individuos/m², concentrando la mayor parte en el centro del foco y distribuyendo el resto en una zona tampón alrededor.

2.1.3. Orius laevigatus para el control de trips.

Los adultos y ninfas de este chinche depredan larvas y adultos de diferentes especies de trips. Su liberación es especialmente importante para reducir poblaciones de trips al final del ciclo y favorecer que el siguiente cultivo comience con niveles bajos de trips.

Orius laevigatus: Liberar en el cultivo desde aparición de las flores. Dosis: 2 individuos/m² en una única suelta. Su liberación suele coincidir con el segundo aporte de alimento.

2.1.4. Depredadores para el control de pulgones.

Los depredadores complementan la acción de los parasitoides, reforzando el control biológico y contribuyendo a una regulación más estable de las poblaciones de plaga.

• Aphidoletes aphidimyza: es un díptero depredador especialmente eficaz en presencia de hormigas que puedan establecer mutualismo con Aphis gossypii, dificultando la acción de otros enemigos naturales. Su acción complementa la de Aphidius colemani. Dosis: 0,1 in-dividuos/m² (≈1.000 por hectárea). Se comercializa en forma de pupa. Este pequeño díptero pupa en el suelo, por lo que los formatos deben colocarse cerca de un sustrato húmedo, en zonas resguardadas y próximas al suelo, evitando ubicaciones elevadas.

• Chrysoperla carnea s.l. Dosis: 1 individuo/m². Depredador generalista de trips, mosca blanca, araña roja y cochinillas, especialmente eficaz frente a pulgones. Se recomienda liberar las crisopas en estado larvario directamente sobre el cultivo de cereal cuando las poblaciones de pulgón ya estén bien establecidas. También es importante realizar sueltas en los focos del propio cultivo, especialmente donde haya mayor concentración de pulgones que puedan producir melaza y favorecer la aparición de hongos. También puede emplearse en formato pupa en las zonas de biodiversidad, para favorecer que los adultos accedan rápidamente a fuentes de polen y néctar.

2.1.5. Alimentos disponibles.

• Combinación de ácaros astigmátidos enriquecidos con dietas específicas: Alimento adecuado para ácaros depredadores, Orius spp y otros depredadores generalistas. Se distribuye sobre las partes del cultivo en todas las plantas. Estas dietas se pueden aplicar a mano o realizar sueltas mecanizadas con máquinas sopladoras. El volumen de material necesario para la primera suelta es 1- 2 bolsas de 5 litros/ha y de 3 bolsas en la alimentación posterior.

• Huevos puros de ácaros astigmátidos pulverizables en medio líquido. Alimento adecuado para cualquier ácaro depredador, chinches depredadores y otros depredadores generalistas. Se puede utilizar cualquier equipo estándar de pulverización. Dosis 450 g/ha dirigido a todas las plantas.

• Carpoglyphus lactis puro: Alimento adecuado para ácaros depredadores. Se aplica de forma manual o con sopladora. Dosis: 10 litros/ha o 20 millones/ha en la primera suelta, 15 litros/ha 30 millones/ha en la segunda suelta.

• Thyreophagus entomophagus: Alimento adecuado para ácaros depredadores. Se aplica de forma manual o con sopladora.

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