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Los Planes Especiales de Sequía definen unos umbrales que marcan si una cuenca está en situación de normalidad, prealerta, alerta o emergencia en relación a la disponibilidad de agua. Estos indicadores reflejan un valor numérico adimensional capaz de cuantificar la situación actual respecto a la proximidad o gravedad de una sequía, marcando el estado de escasez del recurso en la cuenca.
Para crear estos valores numéricos (denominados umbrales de sequía) se tienen en cuenta las reservas de los embalses y los pluviómetros. Estos indicadores están directamente implicados en la gestión de la sequía.
Según el estado de escasez en el que se encuentren los distintos sistemas de explotación hidrológica, el Plan establece la aplicación de una serie de medidas estratégicas, preventivas o restrictivas para proteger las masas de agua y paliar los efectos de la sequía.
Normalidad | 0,50 - 1,00 |
Prealerta | 0,30 - 0,50 |
Alerta | 0,15 - 0,30 |
Emergencia | 0,0 - 0,15 |