Juan Marín Lozano
Juan Marín Lozano
Autoría: Daron Acemoglu, A. Arda Gitmez, Mehd Shadmehr
Publicado en: NBER Working Papers 35336
Publica: National Bureau of Economic Research
Fecha: 5 de junio de 2026
El artículo estudia la relación entre la automatización, el aumento de la desigualdad y las respuestas políticas que pueden adoptar los Estados para mantener la estabilidad social.
El objetivo es analizar cómo el avance de la automatización modifica la distribución de la renta entre trabajadores y propietarios del capital, incrementando el riesgo de conflictos sociales, y examinar si los gobiernos optan por políticas redistributivas o por mecanismos de represión para preservar el orden.
El estudio parte de la premisa de que la automatización aumenta la productividad, pero también reduce la participación del trabajo en la renta nacional, favoreciendo una mayor concentración de ingresos en los propietarios del capital. Esta situación incrementa el descontento social y la probabilidad de protestas o revoluciones.
Ante este escenario, el Estado dispone de tres instrumentos principales: limitar el grado de automatización, redistribuir parte de la riqueza mediante impuestos y gasto público o recurrir a la represión para contener el conflicto. Los autores muestran que, aunque la redistribución puede reducir temporalmente el riesgo de revuelta, su coste aumenta conforme la automatización y la acumulación de capital se intensifican.
El principal resultado del trabajo es la existencia de una relación de complementariedad entre automatización y represión. A medida que la economía acumula más capital y automatiza un mayor número de tareas, la represión se convierte en una estrategia relativamente más atractiva que la redistribución para proteger los intereses de los propietarios del capital.
Asimismo, el modelo dinámico predice que, salvo cuando la amenaza de conflicto social es muy reducida o la represión resulta extraordinariamente costosa, las sociedades tienden a evolucionar desde políticas redistributivas hacia sistemas crecientemente represivos. En una extensión del modelo, los autores muestran también que el incremento de la automatización puede erosionar los incentivos de las élites económicas para mantener instituciones democráticas, favoreciendo la aparición de regímenes autoritarios.