Juan Marín Lozano
Juan Marín Lozano
Publica: OCDE
Fecha: 23 de junio de 2026
Las tecnologías digitales abren nuevas posibilidades para la educación y el juego, permitiendo a los jóvenes acceder a la información con mayor rapidez y ofreciendo nuevas oportunidades para fomentar la creatividad y la conexión. Los jóvenes interactúan en diversos entornos digitales: desde navegar por internet y jugar videojuegos hasta conectarse con sus compañeros en las redes sociales. Estas desempeñan un papel fundamental en la comunicación online de los jóvenes. Para quienes nacieron entre principios y mediados de la década de 2000, comunicarse a través de las redes sociales es parte integral de su vida diaria.
Si bien las redes sociales se han convertido en un elemento central de la comunicación y el consumo de información entre los jóvenes, también presentan posibles desventajas. Padres, educadores y legisladores se muestran cada vez más preocupados por el impacto de las redes sociales en el rendimiento académico, los entornos de aprendizaje, los riesgos para la salud mental y el bienestar general. El atractivo de las redes sociales para los jóvenes y su potencial para la distracción, las comparaciones poco saludables y la difusión de información perjudicial han llevado a varios países a restringir el uso de teléfonos móviles en las escuelas. Otros países han promulgado leyes para regular cómo las empresas de redes sociales pueden ofrecer sus servicios a los jóvenes. Además, algunos países han establecido leyes que fijan una edad mínima para tener cuentas en redes sociales.
Este artículo revisa la literatura sobre el impacto del uso de las redes sociales en los jóvenes, centrándose principalmente en los de 15 años, y explora las tendencias en su uso. A partir de nuevos datos del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) de la OCDE de 2022, analiza la relación entre el uso de las redes sociales y los resultados y habilidades académicas, en particular el pensamiento creativo, una habilidad complementaria clave para prosperar en entornos altamente digitales. Finalmente, el artículo analiza cómo las políticas pueden ayudar a los jóvenes a aprovechar al máximo las múltiples oportunidades que ofrecen las redes sociales, protegiéndolos al mismo tiempo de los riesgos asociados.